Desde el primer día de enero de 2026, la eurozona sumará a su miembro número 21. Bulgaria comenzará a utilizar el euro, dejando atrás la leva. Este paso puede suponer el impulso final para un destino turístico que ya está de moda.

Además de facilitarse la exportación y abrirse más a la inversión extranjera, el país también lo tendrá más fácil para atraer a más clientes de la zona euro. Y es que se espera que uno de los sectores que más se beneficiará de la adopción de la moneda única sea el turismo.
Irena Georgieva, viceministra de Turismo comenta: “Bulgaria se está convirtiendo en un destino más accesible y el euro puede ser una parte muy importante de la publicidad del país en el extranjero”.
Georgieva se muestra convencida de que el sector vacacional del país está preparado para la transición, pues ya tiene experiencia ofreciendo paquetes turísticos “tanto en levas como en euros”. “Esperamos que no haya tensiones tras la adopción de la moneda”, añadió.



