Diciembre es el mes que todos esperamos, pero también el que más nos rebasa. La agenda se llena, los compromisos sociales se multiplican y el tiempo se acorta. Y no es percepción: en México, según las estadísticas, esta época del año se incrementa la tensión emocional y mental, lo que con frecuencia deriva en estrés.

Según el estudio Prácticas de la Salud Mental del Centro de Opinión Pública de la UNITEC[1], la temporada decembrina concentra múltiples detonantes de estrés, lo que explica porque algunas personas tienen la sensación de estar corriendo más que disfrutando: 53 por ciento de las personas lo resienten por los gastos de fin de año, 51 por ciento por el tráfico y las compras, 50 por ciento por el cierre laboral o escolar, y 47 por ciento por la organización de las celebraciones.
Amstel Ultra, entiende perfecto la situación y acompaña a quienes buscan verse y sentirse bien disfrutando de la vida sin comprometer su balance, es por esto que nos comparte estas recomendaciones para fluir con más calma, intención y ligereza.
Tener agenda selectiva definitivamente ayuda a manejar la presión por ‘llegar a todo’ La psicología del comportamiento explica que la sobrecarga social deteriora nuestro bienestar emocional porque nos pone en modo respuesta automática. Debemos comenzar a elegir qué eventos realmente queremos vivir, cuales son los más significativos para nosotros, como las reuniones pequeñas, las conversaciones que suman y los encuentros espontáneos que alimentan más el bienestar.
A veces, en esta época nos aparecen eventos a los que asistimos por ‘protocolo’ y no todos los eventos son iguales. La clave no es hacer más, sino elegir mejor: priorizar aquello que aporta energía en lugar de agotarla. Elegir calidad sobre cantidad y conectar con lo más importante que cumplir. Dejar ir, es acto simple pero poderoso.
Mover el cuerpo reduce el cortisol, la actividad física es estabilizador natural, libera tensión y aclara la mente. Pero diciembre no es mes para exigencias extremas: no se trata de desempeño, sino de bienestar. Correr suave, caminar, bailar en la sala, estirarte unos minutos o practicar algún deporte con amigos puede ser suficiente para activar el cuerpo y ‘resetear’ la mente.
Crea tus propios rituales personales, pequeños momentos en medio de juntas, cenas, mensajes y pendientes en los que puedas disfrutar de tu propia compañía; lee por diez minutos, toma pausas periódicas, ducha consciente o respira en silencio. Todo esto puede funcionar como ancla de presencia que devuelve la claridad en medio del movimiento de la temporada.
Encontrar el balance en diciembre es acto sencillo de elegir cómo queremos vivir esta época sin caer en la carrera interminable de compromisos, expectativas y estrés. En este camino, la marca integrante del portafolio premium de Heineken México, impulsa forma más ligera y auténtica de celebrar, que acompaña ese estilo de vida donde moverse, disfrutar y conectar pueden coexistir.
Agenda selectiva: elije lo que suma, suelta lo que no. La presión por ‘llegar a todo’ es uno de los principales factores de estrés. La psicología del comportamiento explica que la sobrecarga social deteriora nuestro bienestar emocional porque nos pone en modo respuesta automática. Elegir qué eventos realmente queremos vivir, y cuáles es mejor dejar ir, es acto simple pero poderoso. La clave no es hacer más, sino elegir mejor: priorizar aquello que aporta energía en lugar de agotarla.
Muévete sin presión: la actividad física como estabilizador natural. Mover el cuerpo reduce el cortisol, libera tensión y aclara la mente. Pero diciembre no es temporada para exigencias extremas: no se trata de desempeño, sino de bienestar. Correr suave, caminar, bailar en la sala, estirarte unos minutos o practicar algún deporte con amigos puede ser suficiente para activar el cuerpo y ‘resetear’ la mente.
Ritualiza pequeños momentos. En medio de juntas, cenas, mensajes y pendientes, los momentos personales se diluyen. Crear micro- rituales como leer diez minutos, hacer pausas periódicas, ducha consciente o respirar en silencio, puede funcionar como anclas de presencia que devuelven claridad en medio del caos de la temporada.
Prioriza momentos con significado (no con protocolo). No todos los eventos son iguales. Las reuniones pequeñas, las conversaciones que suman y los encuentros espontáneos alimentan más el bienestar que las obligaciones sociales extensas. Elige calidad sobre cantidad: conectar es más importante que cumplir.
Cierre ligero, a tu ritmo. Encontrar el balance en diciembre no es utopía: es decisión. Acto sencillo de elegir cómo queremos vivir la temporada sin caer en la carrera interminable de compromisos, expectativas y estrés.
En ese camino, la cerveza, impulsa forma más ligera y auténtica de celebrar, una que acompaña ese estilo de vida donde moverse, disfrutar y conectar pueden coexistir sin extremos. Su enfoque en el balance es recordatorio de que, incluso en las épocas más demandantes del año, siempre podemos encontrar momentos para disfrutar a nuestro propio ritmo.
[1] Centro de Opinión Pública UNITEC. Prácticas de la Salud Mental, 2024.



