La XIX edición del Festival de Tradiciones de Vida y Muerte de Xcaret se prepara para honrar el patrimonio cultural de México con enfoque especial en Michoacán, estado invitado. Para presentar los detalles de esta edición 2025 se presenta como punto de encuentro entre dos de las tradiciones más importantes del país: la festividad de las ánimas de la cultura purépecha y el Janal Pixan, o comida de las almas, de la cultura maya. “Diálogo respetuoso entre cosmovisiones ancestrales” es el eje central del festival, que busca realzar la riqueza cultural de la nación.

La Casa de Quintana Roo en México, en la colonia Roma, fue la sede donde se llevó a cabo la conferencia de prensa en la que participaron Leticia Agueberre, directora corporativa de Arte y Cultura de Grupo Xcaret; Roberto Monroy, secretario de Turismo de Michoacán y, Tamara Sosa Alanís, secretaria de cultura de Michoacán, quienes se refirieron a las costumbres y tradiciones de ambas culturas, la maya y la purépecha.
Así, del 30 de octubre al 2 de noviembre no te puedes perder una de las tradiciones más emblemáticas de México, el Día de Muertos. Durante cuatro días, recibe a las almas que regresan del más allá con programa lleno de color, cultura y emoción.
En su oportunidad, Agueberre comentó que el Festival de Tradiciones de Vida y Muerte de Xcaret es más que simple evento de entretenimiento, es plataforma de difusión cultural con profunda labor de investigación detrás y la misión del festival es tomar en serio la cultura de México y presentarla con respeto y autenticidad.
Detalló que cada propuesta cultural y artística está basada en sólida investigación. La intención es ir más allá del show y las luces y colores para adentrarse en los símbolos profundos de las manifestaciones culturales. Este enfoque es el que ha permitido al festival evolucionar y consolidarse a lo largo de 19 ediciones, al integrar las tradiciones de Michoacán como estado invitado con las de la zona maya y amplio repertorio de artes escénicas.
Aseguró que una de las convicciones más fuertes del festival es la formación de públicos desde la infancia. A través de la Hacienda Niños, espacio de educación no formal, se busca que las tradiciones y el patrimonio cultural se vivan de manera significativa y divertida. Leticia explica que este tipo de experiencias “se quedan en la memoria para siempre”, creando vínculo duradero con la cultura mexicana.
Además, el festival utiliza enfoque multi-sensorial para llegar a la audiencia, con curaduría que equilibra las propuestas para el público local y el internacional. El objetivo es que la cultura no solo se vea, sino que se sienta a través del olfato, el gusto y la conversación, permitiendo que cada persona “lo interprete desde su propia historia y sus propios lentes”.

Antes de concluir la directora corporativa de Arte y Cultura de Grupo Xcaret mencionó que la confianza de las comunidades, los artistas, las cocineras y todos los invitados han depositado en el festival es logro fundamental para Xcaret y asegura “este respeto mutuo es un pilar esencial en su filosofía: nosotros tratamos a la gente como quisieras que te traten a ti”. Este trato equitativo es lo que permite una colaboración genuina, donde los artistas no solo presentan su trabajo, sino que viven una experiencia enriquecedora en el parque”.
Y Leticia Agueberre, para concluir destaca que se trata de “inversión en México y en el turismo cultural, donde la suma de voluntades y la colaboración con diferentes entidades son clave para el éxito del evento”.
En su oportunidad, el secretario de turismo de Michoacán, Roberto Monroy, dijo que el festival es oportunidad para visibilizar la vasta riqueza cultural y turística de su estado. Se convierte en un escaparate para que los visitantes internacionales de la Riviera Maya conozcan y se sientan atraídos a visitar Michoacán”.
Durante cuatro días, el parque ofrecerá experiencia cultural con espectáculos escénicos, conciertos en vivo para todas las edades, Intervenciones visuales, rituales, talleres culturales, recorridos temáticos y cocina tradicional preparada por cocineras mayas y purépechas, quienes compartirán sabores que cuentan la historia de sus pueblos, dijo Monroy.
La frase “La muerte no es un final, sino un reencuentro” encapsula la visión que comparten las culturas purépecha y maya sobre esta celebración. Durante la presentación, Juan de la Cruz, músico tradicional purépecha, originario de Janitzio, Michoacán, conocido por su canto en la celebración de la noche de muertos, donde interpreta la pirekua, canto tradicional purépecha que honra a los difuntos, destacó la idea de que en estas tierras los difuntos no se entierran, sino que “se siembran” para que la vida florezca nuevamente, se trata de cosmovisión que busca enriquecer el festival.
En el marco de la conmemoración de los 50 años del descubrimiento de los santuarios de la mariposa monarca, Michoacán llevará delegación de más de 250 artistas y artesanos. La llegada de la mariposa monarca a la región coincide con la Noche de Ánimas, simbolismo que une la migración con el regreso de las almas.
Tamara Sosa Alanís, secretaria de cultura de Michoacán se refirió a algunas actividades que los visitantes podrán disfrutar, por ejemplo, danzas y música tradicional: con las balonas, el radeo del arpa y el zapateado de la Tierra Caliente. Además, se presentarán las máscaras monumentales de los Tlahuiles de Sahuayo con música recién compuesta para ellos, las pirekuas de la región de la Ciénega, y los sones y sonecitos de comunidades purépechas que acompañarán a las danzas del pescado blanco y a los conocidos viejitos de la ribera del lago de Pátzcuaro. Estarán presentes también los curpites de San Juan Nuevo, danza muy especial en la que participan jóvenes solteros.
Asimismo, la música será elemento central, con la participación del conjunto de Arpa Grande de Alma de Apatzingan , las orquestas de Cherán y la femenina Magnolia Sitziki, un ensamble de Alientos y el guitarrista clásico de Paracho, Abel García.
En las artes plásticas se exhibirán tres muestras importantes: Portando mi identidad, exposición fotográfica sobre la indumentaria de los cuatro pueblos originarios de Michoacán (Mazahua, Náhuatl, Otomí y Purépecha); Danzas de Michoacán, exposición de fotografía y grabado a cargo de Florence Leyret y Artemio Rodríguez; Mural en vivo, donde la artista Iracema Parra construirá mural en el lugar con el tema de la vida y la muerte; la artesanía y gastronomía declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con la participación de cocineras tradicionales.
En cuanto a la artesanía, se exhibirán y venderán productos de las 17 ramas artesanales del estado, desde metalistería hasta textiles bordados y alfarería tradicional. El cementerio Puente al Paraíso será intervenido con visión purépecha, lo que lo convertirá en “mini Janitzio”.