El ron, considerado la primera bebida destilada en el mundo que salió al mercado, es más antiguo que cualquier otro destilado. No sólo tiene rica historia en el Caribe, sino también en México, donde su producción se remonta a la época colonial. Sin embargo, su desarrollo estuvo marcado por prohibiciones y producción clandestina.

Durante el siglo XVII se fabricó el primer ron en México, aunque carecía del refinamiento de los rones caribeños y era más bien aguardiente rudimentario. En el siglo XVIII surgió el chiringuito, destilado elaborado en alambiques artesanales que también fue prohibido por la Corona. Más tarde, en el siglo XIX, apareció la charanda, destilado de caña de azúcar originario de Michoacán, cuyo nombre proviene del cerro de la Charanda y significa tierra colorada en purépecha.
La industria del ron en México tomó giro significativo en el siglo XX con la llegada de técnicas de destilación traídas por inmigrantes españoles y cubanos. Con el tiempo, diversas destilerías se establecieron en el país, aprovechando la abundancia de caña de azúcar y perfeccionando el proceso de producción.

El proceso de elaboración del ron es arte que combina tradición y tecnología. Su producción se inicia con la cosecha de la caña de azúcar, de la cual se extrae jugo dulce que puede fermentarse directamente o concentrarse en melaza, el ingrediente base de la mayoría de los rones.
- Fermentación: el jugo de caña o la melaza se someten a proceso donde las levaduras convierten los azúcares en alcohol, generando líquido conocido como “mosto”.
Destilación: el mosto fermentado se destila en alambiques de cobre o en columnas de destilación para aumentar su contenido alcohólico. Dependiendo del tipo de ron deseado se pueden realizar varias destilaciones.
- Envejecimiento: una vez destilado se coloca en barricas de roble, donde adquiere su complejidad aromática y gustativa a través de la interacción con la madera y la oxidación lenta.
Mezcla y embotellado: finalmente, puede mezclarse con otras barricas para obtener perfil de sabor específico. Luego, se filtra, se diluye según necesidad y se embotella para su comercialización.
Actualmente, México es el quinto productor mundial de caña de azúcar, lo que le otorga posición privilegiada en la producción de ron. Estados como Veracruz, San Luis Potosí, Chiapas y Oaxaca albergan las destilerías más importantes del país.

Las marcas de ron mexicanas han ganado prestigio internacional gracias a su diversidad de estilos y su calidad. Desde rones blancos ideales para coctelería, hasta rones oscuros con notas de vainilla, caramelo y especias, que pueden disfrutarse solos o con hielo.
El ron es destilado versátil que puede disfrutarse en cócteles clásicos, mezclarlo con refrescos y agua mineral, o bien solo o en las rocas. Pero también se puede usar en cócteles más exóticos, como el Blue Hawaiian:
Ingredientes:
- 40 ml de ron blanco
- 120 ml de jugo de piña
- 8 cdtas. de crema de coco
- 10 ml de curaçao azul
- Hielos
Poner todos los ingredientes en el shaker, agitar por 10 segundos y servir colando con el gusanillo.
El ron es más que una bebida, es una tradición que ha perdurado a través de los siglos, evolucionando desde la producción clandestina en la Nueva España hasta convertirse en un destilado de prestigio. Con una historia rica y un futuro prometedor el ron mexicano se posiciona como un destilado de calidad y distinción en el panorama internacional.



